agosto 13, 2014

Makeover cama, y un trabajo compartido


Qué lindo es transformar un mueble, reciclarlo, darle una nueva vida.
Qué lindo es trabajar en patas.
Qué lindo es hacerlo al aire libre.
Y más lindo que todo, es trabajar codo a codo con mi hija en un proyecto personal elegido y definido por ella. Ayudarla y acopañarla a cumplir su pequeño sueño.

Como parte de la mutación de su dormitorio -de la que ya les conté acá- decidió que quería una cama estilo Luis XV pintada /desgastada en blanco y con capitoné negro. Tenía clarísimo lo que quería! 
Nuestra primera expedición fue al Mercado de Pulgas. Precios de locos y no encontramos lo que queríamos. Segunda expedición a la zona de Don Torcuato, sobre la ruta 202, donde hay varias casas de venta de muebles antiguos. Fracaso nuevamente. San Mercado Libre terminó dándonos la solución. Una chica ya casada que vendía su cama de adolescente. Impecable estado.

 Así llegó a casa. Hasta tuve la suerte de hacerla entrar en el auto. Incluso el capitoné estaba perfecto, de pana de buena calidad pero un color rosa viejo medio feíto.


Ya sobre la "mesa de operaciones" en la terraza. Aprovechamos todos los días lindos de otoño para trabajar al aire libre. Se necesita espacio y se ensucia bastante!


Lo más trabajoso fue lijar todas las tallas. Con ayuda de mi amigo el torno y paciencia, varias jornadas de lijaquetelija.

 El color oscuro de la madera y quién sabe cuántas capas de cera y otros productos ya iban desapareciendo.

 Y ese color más natural de la madera la hacía todavía más linda.



 Hija menor, la dueña de la cama, trabajó duro y parejo a la par. Fue lindísimo compartir todos esos momentos de trabajo conjunto.

Cuando terminamos de lijar empezamos a pintar de blanco.


Pintaquetepinta, aprovechando lindos días de sol. Compartidos. Divertidos. Productivos.
 
 La cosa ya iba tomando forma. Justamente con esas formas lindísimas.

 Lo último que hicimos fue mandar a hacer el capitoné negro. Pensé en teñir la tela que tenía, pintarla con aerosol y otras opciones, pero ninguna cerraba. Entonces compramos la tela y se la llevamos a un tapicero. Zapatero a tus zapatos. ¡El resultado nos encantó!


Cuando logramos vender la cama vieja [qué penita me dió cuando se fue ... era de algún modo cerrar la etapa de su niñez], marido y yo nos pusimos a armar la cama nueva un día que hija no estaba.

Y acá está ella, protagonista del nuevo dormitorio. Con el empapelado de lunares negros que pusimos con nuestras propias manos y los almohadones que nos hizo Ana con la tela -muy linda!- que elegió hija.
Prometo mostrarles pronto una foto buena de la cama entera, y todo el makeover del cuarto, que se transformó de multicolor a blanco&negro.

Ya pueden ver acá la silla Tonnet que transformamos para el dormitorio y acá un ventilador super original que tiene este cuarto especial y hecho a mano. Pasen a chusmear si se lo perdieron. :)

Ya saben, acá amamos los muebles que cuentan historias. Si tenés algo que fue de tu familia o tuyo de otra "etapa", con el cual probablemente tengas un vínculo afectivo pero no va con la deco de tu casa o tu estilo ... acá estoy para darle una nueva oportunidad. Es muy lindo poder conservar esos tesoros, pero dándoles un toque personal que tenga que ver con vos.

julio 20, 2014

Carmelo y sus hoteles, puro diseño uruguayo

Acá les contaba de nuestra escapada a Carmelo (Uruguay) y les prometía una recorrida por algunos de sus increíbles hoteles. Cada uno tiene su estilo, pero todos los que conocimos son de revista.

Nosotros paramos en Posada Campotinto, y mi corazón quedará con ellos porque además de ser un lugar encantador y muy tranquilo, toda su gente es muy amable. Son sólo 4 habitaciones y está entre los viñedos ondulados uruguayos. Es una antigua estancia de campo reciclada, con mucho verde alrededor. Está en las afueras de Carmelo, pero es el hotel más cercano al pueblo, nosotros nos fuimos hasta allá en bicicleta sin problemas. 

La casa está pintada de un lindísimo color naranja.

Tiene una linda pileta, lavandas en la entrada y muchos detalles de objetos de otro tiempo y otro lugar. Pero que encontraron acá su tiempo y su lugar, y se nota que se sienten a gusto.


Tanto afuera como adentro, donde también está muy cuidada la decoración. Simple, pero armónico y cálido.


El hotel más "famoso" de Carmelo es el Four Seasons, que en realidad no es Four Seasons ... pero esa es otra historia. Enclavado en medio de un añoso y tupido bosque de pinos y eucaliptos, es realmente impactante.

Todo es majestuoso. Ésto es alrededor de la pileta.

Que además de muchas y lindas reposeras tiene estas "casitas" con techos de paja que resguardan del sol. El placer que debe ser sentarse ahí con un buen libro ...


Tiene una onda asiática y oriental; y sobre la playa (el hotel está a orillas del Río de la Plata) hay un espacio muy lindo que custodian estas esculturas, donde suponemos dan clases de yoga o meditación.

En la playa también hay unas casitas con almohadones. Acá había menos gente y no pudimos resistir la tentación ...


Sobre la ruta está el Narbona Wine Lodge, muy top también y miembro de la cadena Relais Châteaux. Divino y muy recomendado restaurante (que no probamos).

Tiene una hermosa galería con mesitas donde se puede tomar el té (que debe ser más barato que comer ...)


Y una colección de autos antiguos.


El día que nos íbamos fuimos a Casa Chic, a tomar el té con vista al atardecer en el río. Se me iban los ojos hacia todos los detalles de este hotel que me encantó. 

Maderas recicladas.


Su líndísimo parque ondulado, con un diseño y selección de plantas (y sus colores) exquisito.

Me enamoré de estas mesas. Me pregunto qué serían en su vida anterior.

Acá ven las cabañas y la impresionante pileta infinita que parece terminar en el Río de la Plata (en realidad hay un buen trecho barranca abajo hasta el río). Esta es la vista desde donde tomamos el té, una galería con mesas, sillones y hogares a leña para quedarse horas. Se estaba tan bien ahí que realmente no queríamos volver.


También ellos tienen esas casitas soñadas en la playa (viva el zoom). Este lado del Río de la Plata le regala a Uruguay unas playas de arena blanca y aguas limpias envidiables.

Carmelo es un pequeño paraíso ondulado con viñedos, bosques, costa, rica comida, gente cálida y diseño, donde los ojos -y el alma- disfrutan minuto a minuto.

julio 18, 2014

Una pieza más en el collage

Hola! Tanto tiempo! Sean bienvenidos a caminar entre los colores del arco iris! El reciclado, el lavado de cara y los colores estuvieron dedicados este mes al makeover de la imagen de taller mAnUfActA.

Como ya saben, todo acá es hecho a mano, en forma artesanal. Incluso las cuestiones tecnológicas, de diseño, de imagen y redes sociales. Eso lleva tiempo, mucho tiempo. Y, la verdad, los temas más técnicos me aburren y no me resultan fáciles. Después de darle muuuuchas vueltas al asunto, decidí delegar algunas de estas cuestiones y llamé a las chicas de SoKiut para que me ayuden.



Éste era el "logo" que venia usando. Lo que ven atrás es en realidad una foto de una banqueta que hice, un collage hecho con distintas servilletas con la técnica de decoupage. Con PicMonkey (un genial programa de diseño que realmente todo el mundo puede usar) le puse las letras. Pero no me resultaba muy "profesional".




Por otro lado tenía el sello que uso habitualmente, que nació a partir de este dibujo que yo hice a mano alzada. Ni siquiera elegí un buen papel cuando lo hice, pueden ver esa hoja cuadriculada común. Fue espontáneo, auténtico, artesanal como a mí me gusta.
Mi idea era fusionar de alguna manera armónica estos dos elementos. Este sello yo no lo tenía vectorizado y no manejo programas de diseño (todavía!). Cuando las chicas me lo pasaron en formato digital para mi fue como magia. Ya tenía otro look.


Después de probar varias alternativas llegamos a la versión que ya pueden ver en todas mis redes sociales.


Auténtico (mi caligrafía), artesanal (toda la parte central hecha a mano) y colorido y alegre. ¡Me encanta!
También hicieron otras versiones del logo, con distintos colores o usando alguno de los papeles con los que trabajo en el taller como base.





Pero bueno, ya que cambiamos, cambiamos. Vinimos también a hacer cambios al blog. Hasta ahora todo lo había hecho yo, sin ayuda y a pulmón. Y estaba un poco básico ...
Además de la estética distinta que pueden ver, también agregamos los botones con los links a las redes sociales, las fotos se ven mejor y tienen "Pin-it", hay varias cuestiones "técnicas": puede poner "me gusta" en Facebook desde acá, seguir fácil el blog a través de Bloglovin, compartir los post en las redes sociales ...

"Pinta tu aldea y pintarás el mundo". Como el blog es un poco mi aldea, empiezo por pintarla de colores. Estoy convencida que los colores alegran la vida, por eso les pedí a las chicas de SoKiut que trabajen con la paleta cromática "arco iris" y con texturas. Con collage, con una onda alegre pero no cargada. El resultado está a la vista.

Yo soy medio fanática de las letras y armé este "collage de tipografías" para poner la frase que identifica un poco mi trabajo. Parece que no es muy "correcta" desde el diseño formal, pero a mí me pareció que quedaba divertido, informal. Y por suerte no va a venir ningún profe a ponerme nota. :p

Claro que también pasamos la lija, los pinceles y los papeles por la página de Facebook. Las chicas diseñaron estos botones para las redes sociales, usando mis papeles como fondo, que les dan textura. Todavía no los pude instalar ... pero se ven lindo ;)


Y también hicieron otra cosa que para mí fue como milagrosa: digitalizar mi "firma". Esta es mi letra, es como tener tipografía propia. La puedo usar en las fotos, por ejemplo.


Cambiar no es fácil. Pero ya sabemos, sin cambios no habría mariposas. ¿Les gusta?

junio 27, 2014

Carmelo: cruzar el charco y disfrutar

El fin de semana pasado #marido y yo nos fuimos a Carmelo a celebrar nuestro aniversario. Hace tiempo que yo quería conocer. Adoro Uruguay, sus costas, sus campos ondulados y su gente.


Salimos el viernes a la mañana en auto, cruzamos por el puente Gualeguaychú - Fray Bentos. Se supone que son unas 4 horas, pero nos demoramos bastante en el puente.


Valió la pena! Llegamos después del mediodía a la Posada Campotinto, un antiguo casco de estancia reciclado, donde Veronique y su equipo nos recibieron con un rico té mirando estos viñedos de ensueño (dicen los que saben que se parece a la Toscana italiana). En próximo post (Carmelo y sus hoteles, puro diseño uruguayo) les voy a mostrar más sobre la Posada, repleta de lindos detalles.



Esta foto se llama "a room with a view" ;) La posada tiene sólo 4 habitaciones y la nuestra -amplia y linda- miraba directamente a la vieja iglesia de San Roque.


Esa misma tarde nos fuimos a ver el atardecer a la playa de Zagarzazu. De increíbles arenas blancas y un Río de la Plata calmo y transparente. ¡Sin dudas Uruguay se lleva lo mejor del Río de la Plata!


El sábado agarramos temprano las bicis que tiene la posada (buenísimas Trek!) y nos fuimos pedaleando hasta el centro de Carmelo (Campotinto está en el campo, en las afueras). Recorrimos un poco el pueblo, fuimos a ver al puerto (donde llega el servicio de Cacciola, buena opción para ir hasta allá, en 2 horas desde Tigre), cruzamos el puente giratorio y dejamos un rato las bicis para caminar por la playa Seré. Después pasamos por un supermercado y nos armamos un pic-nic, para ir a nuestra habitación a ver el partido de Argentina.


Costó arrancar y no tirarnos a dormir la siesta, pero nos ponemos un poco maniáticos y queremos conocer todo. No nos queríamos perder el atardecer en Punta Gorda, desde Rincón de Darwin, el kilómetro cero del Río de la Plata. Increíbles vistas!
En esa zona pasamos a conocer la Laguna Solís (rarísima, de película de suspenso ... sin foto porque ya había poca luz). Pasamos también a visitar el famoso e imponente hotel Four Seasons, que también les voy a mostrar en otro post (dedicado a los hoteles de Carmelo).



El domingo en el desayuno agarré unos sobrecitos de azúcar, ya sabía que lo primero que quería hacer era subirme a la bici e irme un rato a estar con un caballo. Alguno, cualquiera. Campo adentro, a pocas cuadras de la posada, encontramos a éste, que no podía más de bueno. Lo visité también cuando volvíamos y el muy loco ya sabía que yo andaba con azúcar y la buscaba en mi bici. Veo las fotos con el caballo y no se puede creer mi cara de felicidad.


Después de esta escala, seguimos nuestro recorrido en bici. En el campo uruguayo se encuentran muchos autos y camionetas antiguos, algunos parece imposible que anden, pero otros están en perfectas condiciones.


Un poco más allá pero cerca de la Posada, hay un viejo almacén de campo y bodega artesanal de más de 100 años.

Dejamos las bicis y aceptamos el amable recibimiento de su dueño de pasar a conocer. Y degustar sus vinos!

Nos mostró las antiguas máquinas que todavía están en uso.

Y también visitamos los viñedos, de los más antiguos de la región.

A la tarde, dejamos la Posada y nos fuimos en auto a conocer un poco más. Paramos en varias casas y estancias de campo que capturaron nuestra atención.






Para llegar por último a la estancia y capilla Narbona, la primera estancia de Uruguay. Está a 2 kilómetros de la ruta por camino de tierra. Cuando llegamos la tranquera estaba cerrada, pero según el cartel estábamos en día y horario de visita. Nuestro espíritu aventurero y curioso hizo que abramos la tranquera y "nos mandemos". Parecía no haber nadie y estar todo completamente abandonado, pero en cuanto bajamos del auto una señora que debía estar en sus 80 -y que había nacido ahí- nos vino a recibir. Nos contó toda la historia del lugar y los avatares con la burocracia del Estado, que da mil vueltas para restaurar un lugar histórico como éste.


Les recomiendo ir si andan por allá. El lugar parece salido de una película. Yo no podía dejar de sacar fotos. Varias ya están editadas para próximo post "Zoom sobre Carmelo".


La señora lucha con la fuerza que le queda para que el lugar no se venga abajo. Y no deja que se lleven la hermosa virgen que está en la capilla, porque tiene miedo que no vuelva. Yo, seguro voy a volver a Carmelo!

Terminamos nuestro viaje visitando el Narbona Wine Lodge (Relais & Chateaux) y tomando el té en el super onda hotel Casa Chic (fotos e info de los dos en próximo post de hoteles).

Cualquiera que quiera información me escribe. Es un lindísimo plan para fin de semana. Para descansar o para pasear. En pareja o en familia. En auto, en bici o sin nada y usar las bicis que muchos hoteles te dan. Por tierra via puente, por agua via Cacciola a Carmelo o por agua y tierra via Buquebús a Colonia (que está a 80 km.). ¡Nos vemos en los próximos dos capítulos de Carmelo!