enero 29, 2015

Jugando con las washi tape - 3 DIY ATP

Este enero en Buenos Aires tuve la suerte de conocer personalmente a la bella Anabella de My washi tape. Ya la conocía a la distancia, porque ella vive en Italia y vende las in-cre-í-bles washi tape japonesas marca MT. Tengo algunas en mi colección que viajaron de su casa a la mía!!
Tuvo la genial idea de dejarnos a varias bloggeras / crafters / #nosécómollamarnos, algunas washi para que hagamos con ellas proyectos creativos. ¡Soy la primera! Y debo reconocer que me costó un poco inspirarme (se ve que necesito vacaciones). Al final no me pude decidir por uno, entonces hice 3 mini proyectos, sin grandes pretensiones y realmente aptos para todo público. Las washi tape tienen eso, con mínimo esfuerzo producen grandes cambios!!!

Tengo ya varios de estos tarros de Wepel que, claramente no puedo tirar y voy acumulando. Los reciclo para guardar distintas cosas pero cada vez que los miro pienso "qué feo es, le tengo que hacer algo". Bueno, por lo menos a uno, le llegó el momento. Es el que guarda pedazos de cintas de todo tipo y color (una confesión para que entiendan el nivel de reciclaje: a veces a las bolsas lindas que tienen lindas cintas / manijas, se las corto y las guardo). Esta washi tape (de las más anchas) me pareció que tenía una onda "costurero" y la combiné con otras con lunares en azul y verde.

 Un par de manos de pintura blanca + unas lindas washi tape = tengo "nuevo tarro guarda cintas" y sonrío cada vez que lo miro.

 El segundo proyecto es lo más fácil del mundo y claramente no necesita explicación. La anécdota es que con #marido siempre nos confundimos nuestras cajas de anteojos :p Como podrán ver en la parte superior de la foto, yo ya había hecho un intento de diferenciación haciendo unos dibujos con marcador blanco, pero ya estaban feos. Limpié con alcohol y elegí un trío de washi tapes para decorarla. Listo!

El último proyecto es mi preferido. Hace poco estrené especiero hecho por mí :)
Pueden ver en el primer estantes frasquitos de plástico (de salsa de soja) reciclados, que ahora tienen granas de colores. Y también se ven 3 frascos de vidrio con especies. Hasta antes de las washi tape pensaba que tenía que cambiarlos por mejores opciones. Ahora ya no :)

A los frascos de vidrio los decoré con una washi tape bien temáticas "cocina" que me dejó Anabella y les pinté la tapa con aerosol blanco.

 Ya que estaba (las washi son así ... uno empieza y no puede parar!) decoré también el lomo de mi cuaderno de recetas blogger. Sisi, tengo un cuaderno (un Rivadavia de tapa dura reciclado) exclusivo para las recetas que tan generosamente comparte la comunidad blogger, varias de las cuales ya están incorporadas a nuestro menú familiar. :))

 Y bueno, a esos pequeños de plástico también había que hacerles "algo" ...

 Ahora mi mini repisa está "re paqueta" y yo "re chocha" (se notó que tengo más de 40?)

Gracias miles Anabella por tu generosidad y por invitarme a jugar con las mágicas washi tapes!!!

Y, como todos los proyectos son taaaan fáciles y frugales, nos vamos a compartir al blog de Marce Cavaglieri.

¡Que tengan lindo fin de semana!

enero 22, 2015

La puerta pizarrón inspiradora


Éste es un proyecto tan fácil, que casi no tengo nada para contarles. Sólo recomendarles que lo hagan. Yo lo tenía hace meses en mi lista de pendientes, y tenía las dudas de mi familia. Pero ahora, todos contentos. Y un pendiente menos en mi lista!! :)

Acá ven la puerta original. Lo primero que hice fue sacarle todos los herrajes. Darle una buena lijada. Limpiar el polvo con trapo húmedo. Encintar bien los bordes. Y pintar con pintura especial de pizarrón! Les recomiendo hacerlo con rodillo para que quede más parejo.

 Acá ya estaba lista para darle la segunda mano. Le dí tres en total.


Una advertencia importante: la pintura de pizarrón es adictiva. Van a querer pintar todo! Yo aproveché un resto de pintura y pinté una tabla de madera (que se convirtió en mini pizarrón), unos tutores donde ahora se puede escribir el nombre de la planta y 4 estrellas que fueron a parar a mi árbol de navidad.

 Le dí un par de días para que seque bien. Hice un boceto con lo que quería escribir y cómo lo quería escribir. Esta frase y la idea de la puerta pizarrón (aunque la ví en varios lados) la saqué de la casa de Lole. ¡Gracias por la inspiración Lole!

 La verdad es que fue un éxito y todos los que vienen a casa quedan encantados con nuestra puerta. Ya pasaron varias frases inspiradoras, que vemos antes de salir al mundo (para limpiar les recomiendo un trapo lo menos húmedo posible). La idea es que cada integrante de la familia aporte su frase.

Si tienen chicos también está bueno para que ellos dibujen con tiza (pueden hacerlo en la puerta de su dormitorio).

Y no se olviden, como en la cocina, el único secreto es hacerlo con el ingrediente mágico: aMoR.

Con este post las invito a sumarse a los Findes Frugales de Marcela Cavaglieri
A veces hacer un cambio en nuestra casa es muy fácil!!

enero 09, 2015

¡No quiero guardar mi árbol de navidad!


Siendo 9 de enero, y ya pasado el día de Reyes, debería guardar mi árbol de navidad. Pero me resisto. Fue tan elogiado en mi familia y "admirado" en las redes sociales que le tomé cariño. Acá fue calificado como "el árbol más lindo que tuvimos" y como "árbol de mamá hipster". La familia política dijo que tenía que hacer en cantidad y venderlos ;)
Pero lo más importante es que yo disfruté mucho haciéndolo. Y haciéndolo con todas cosas que tenía en casa, sin salir a comprar nada. Todo hecho con mis manos.

En mi infancia pasábamos Navidad en la quinta de mi nona en General Pacheco. A mi mamá nunca le gustaron las flores y los árboles de plástico (manía que heredé). Cada año se las rebuscaba para crear algún árbol de navidad. Algunos años teníamos uno "de verdad", otros una rama, una vez uno hecho con cañas ... siempre originales, nunca artificiales.
Yo, en mi departamento porteño, no tuve demasiada opción y hace años compré un árbol de navidad de plástico. Pero debo confesar que no me gusta (mis hijos también heredaron la manía y protestan). El año pasado armé en el ficus del balcón, este año estaba encaprichada en que quería algo distinto. Tenía la idea de traerme una rama de la quinta, pero fue pasando diciembre y los astros no se alinearon para que ésto ocurra. ¡El 23 de diciembre no aguanté más y decidí "fabricar" mi propio árbol!


Herramientas en mano, fui a buscar los pallets que hace meses tengo en la terraza después de levantarlos de la calle (viste #marido que un día los iba a usar?!). Me puse a desarmarlos (fue más difícil de lo que pensaba, pero una batalla ganada) y separé varias tablas. 


Con la caladora las corté en distintas medidas para armar la forma del árbol. Tenía también un pedazo de madera, descarte de una obra, donde clavé los listones.


Las Fiestas solemos verlas en blanco, dorado, plateado, verde o rojo. Pero, ya saben, acá amamos todos los colores. Y también las cosas diferentes.


Así que a las maderas las lijé un poco, le dí algunos toques de color (cada una de un color distinto) y después blanco, decapado. Pero que se note bien la cosa rústica de la madera reciclada.





Lo apoyé sobre una puerta que también levanté de la calle (qué generosa es a veces la calle!), le puse piñas que tenía en casa, los renos que ya son amigos conocidos (nacieron la Navidad pasada y se quedaron a vivir con nosotros) y el día de su presentación oficial (el 31 de diciembre porque Nochebuena no pasamos en casa) tenía otros accesorios (de los cuales no tengo fotos!) como mini estrellitas brillantes multicolores, estrellas blancas en porcelana fría que hizo #hijamenor y unas ramas de lavanda. Y también vinieron de visita nuestros ya conocidos TiPiToS, que pueden ver en la primer foto deseando muy feliz 21015 y sosteniendo las estrellas souvenir para cada uno de los invitados.



Lo decoré con 4 estrellas que había pintado con pintura pizarrón cuando hice mi puerta (ya les voy a mostrar!), cada una con el nombre de uno de nosotros :) Y algunas estrellas de madera que pinté de blanco. Eso y las luces naturales. Nada más.


¡De noche y de día disfrutamos mucho de nuestro arbolito!

 

El eje temático de nuestra celebración fueron las estrellas, inspirada por esta bella frase de El Principito. Desde acá, va para cada una de ustedes el deseo de que encuentren la estrella que ilumine su camino y sea su guía. ¡Que tengan un muy feliz 2015!

Nota: para ver algo de nuestras Fiestas 2013 y más ideas handmade pueden ver: 

diciembre 28, 2014

Crecer


Es como inevitable llegar a esta época del año y mirar para atrás, tratar de recordar qué pasó este año, hacer balances. No me cierra del todo porque me parece que algunas cosas son relativas. Cosas que vivimos como malas con el tiempo veremos que no lo fueron tanto, y al revés también.
Pero, como no puedo evitar que mi cabecita loca se ponga a pensar, le sigo un poco la corriente para ver hacia dónde me lleva. Y, sin querer, como siempre me pasan estas cosas, vino a mí la palabra crecer. Llegó acompañada de estas dos fotos. La primera es de mayo 2014, la segunda de diciembre del mismo año. La protagonista, una lata que me regaló Victoria (que a su vez le regaló una clienta de Presente), donde yo le pedí a las chicas de Compañía Botánica que me pongan un par de suculentas.
La mano verde no es una de mis virtudes, más bien todo lo contrario. Pero ésta es la planta que habíta en mi taller, donde no tengo la menor duda que hay una energía especial. Que la hizo crecer así de mucho! (sí, sí, pronto se muda a una casa más grande)
Muchas cosas buenas pasaron en mi 2014. Muchas. También algunas no tan buenas. Trato de tener presente las primeras y entender que de las malas también se aprende, se crece. Esa es la idea, crecer. Aprender. Ser mejores personas. Dar lo mejor de nosotros, compartir.
Les deseo que puedan ver las cosas que en 2014 las hicieron crecer, las malas y las buenas. Porque las malas vistas con esta perspectiva son un poco menos malas. Y las podemos capitalizar en algo positivo. También les deseo que en 2015 haya más de las buenas. Que podamos crecer. Avanzar. Como las plantas, que crezcan nuestras raíces en la tierra, para estar cada vez mejor plantadas y que crezcan también nuestras ramas hacia el cielo para ser cada vez más libres y felices.
¡Gracias por acompañarme en este espacio que para mí es tan especial!

diciembre 19, 2014

Las cucharitas se bañaron en color - DIY paintdipping


Hola, tanto tiempo! Acá estoy, a pedido del público (cuac!), para contarles cómo reciclé mis cucharitas feastramontina. No sé si a ustedes les pasa, pero acá por arte de magia las cucharitas van desapareciendo. Cuando ya no tenía ni 4 tuve que salir a buscar nuevas. Y, esas cosas de nuestro país, no pude encontrar de las nuestras (de acero supongo) en ningún lado. Terminé comprando estas Tramontina, que nunca me gustaron.
Cuando ví el paso a paso para hacer paint dipping (así se llama esta técnica) publicado por Aires de Bohemia tomé coraje y bañé de color mis cucharitas.


Es muy sencillo, pero les cuento mi experiencia. Ideal pintar con esmalte sintético al agua (también puede ser el normal). Yo sólo tenía blanco, le dí color mezclando con colores acrílicos que también tenía. Puse la pintura en frascos de vidrio transparentes, para poder ver en el momento de sumergir los cubiertos y para guardar bien después el sobrante.


Que los cubiertos están bien limpios y secos. Hay que poner cinta de enmascarar donde quieran que termine el paint dipping. Yo decidí pintar todo el mango de madera entero en el caso de las cucharitas porque ya no quería verlo. :/
Después hay que sumergir la cucharita (o lo que sea) en la pintura, dejarla unos segundos y levantarla para que escurra primero sobre el frasco. De ahí va al tender del lavadero a colgarse con un gancho. Ojo que gotea, hay que poner diario abajo.


A mí me pasó que se armaron como estas gotitas abajo (cosa que predijo mi hija tirando la bomba de que iban a quedar mal), pero yo delicadamente con el dedo las fui "tocando" hasta que desaparecieron y quedaron bien. :)


Dejar que seque bien y ... ¡voilá! Tienen nuevas cucharitas de colores. Obvioooo que yo no podía hacer todas del mismo color! ;)


Una única advertencia: te dan ganas de pintar todo porque es muy fácil. Yo estaba con poco tiempo, pero alcancé a agarrar estos cubiertos para servir y me encantó cómo quedaron. Incluso más que las cucharitas, porque me gusta como queda una parte de madera natural y otra pintada.


Como verán no vengo a contarles nada extraordinario, pero son esas pequeñas cosas que podemos hacer todos y que después nos da mucho placer verlas cotidianamente en nuestras casas y saber que fueron hechas con nuestras propias manos. Es mi primer DIY en el blog, por lo que espero haya quedado claro. Cualquier cosa no duden en escribirme a tallermanufacta@gmail.com
¡Gracias por la visita y que tengan lindo fin de semana!

[Hace rato que quería participar de los Findes Frugales de Marce Cavaglieri y allá voy por primera vez. Qué bueno, un pendiente menos de las cosas que quería hacer en 2014!!!]

noviembre 24, 2014

El mueble bello y olvidado

Ésta es una nueva historia, de un viejo mueble olvidado que vuelve a la vida renovado. Es una nueva historia con final feliz. 
Es una historia que empieza hace muchos años, pero que se hace parte de la mía en abril del 2013. Un día, en la vieja quinta de mi mamá, lo vi y le saqué una foto. Ahí quedó. Claro que lo había visto muchas veces en mi vida, pero nunca le había prestado atención. Me dio pena verlo ahí tirado y olvidado. Sucio y lastimado. Y le vi "potencial".
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Tardó un tiempo en llegar a casa, recién este año. Estaba en malas condiciones. Pintado, yo creo, con esmalte sintético y lleno de marcas de humedad en la parte de atrás, que no estaba pintada. Primero fue a limpieza y tuve que "destruir" varios hogares de arañas :/

Siempre que uno empieza a limpiar y desarmar un mueble pueden aparecer sorpresas. En el interior del cajón estaba escrita la dirección de nuestro viejo departamento familiar. Quién sabe si fue el carpintero que lo construyó, alguien al mudarlo ... Y ese bloque de Lego será de mis hermanos o de mis hijos? Hace cuánto estaba ahí?

 Todo listo para poner manos a la obra, al aire libre en un lindo día de sol. Mejor, imposible.

Me encanta cuando se empieza a desprender la pintura y voy descubriendo qué tesoro hay abajo.

No estaba tan fácil la cuestión y necesitó muuucha lija.

 Pero ya empezábamos a entender de qué se trataba. Ese estante que se levanta y se pone vertical suponemos que era para poner ahí el toca discos.

 
 Pica pajarito atrás de la rama, que me hace compañía mientras lijoquetelijo.

 De este lateral me enamoré especialmente, la madera era increíble y era la parte mejor conservada. Debe haber estado al resguardo contra alguna pared.

 Mi intuición no me falló y cuando terminé comprobé que era precioso.

Esos encastres, tapados por la pintura, eran lindísimos.

Cuando empecé a trabajar con él la verdad es que no tenía claro cómo lo quería. Quería descubrir qué tenía para ofrecerme, en qué condiciones estaba. Una vez limpio su madera original me gustó tanto que no me animé a pintarlo. Estuvo varios meses así y yo, tratando de entender qué era lo mejor para él. Le tenía tanto respeto que me costó mucho decidir. 

 Ese lateral taaaan lindo quedó así, tal cual. Sólo que protegido con hidrolaqueado para cuidarlo.

 En el otro lateral, también en buenas condiciones, sólo le puse un papel ilustrado con mapas en el cajón.

 Una de las divisiones de arriba (la tapa que se levanta) quedó bastante bien después de mucho lijado y también la dejé al natural y bien protegida (porque es un mueble que se va a usar).

 La otra parte estaba muy arruinada y manchada y le puse el mismo papel ilustrado con mapas (lin-dí-si-mo!).

 Y ahí esta él. Lo veo todos los días, varias veces por día. ¡Me alegra tanto que él también haya tenido una nueva oportunidad! Que se use, que lo vean, que aprecien su belleza. Y además saber que es un mueble que hace muchos años es parte de mi familia.
Otro mueble con una historia para contar. Otro mueble recuperado. Otra historia con final feliz.

Si hay en tu casa o en tu familia un mueble olvidado, podemos darle nueva vida. Es más "ecológico", más barato y más gratificante que comprar un mueble nuevo. Y seguimos escribiendo lindas historias.